Hay algo en el término “enfermedad mental” que aún produce escalofríos. Que te llamen “loca/o” es en nuestra sociedad una de las cosas que más asustan, por el estigma que implica. El hecho de perder el control personal y que la esencia de nuestra personalidad se transforme, es quizá lo que hace que ese tipo de enfermedades aterre.

¿Qué es una enfermedad mental?

Es la alteración de las emociones, el pensamiento y el comportamiento. Al igual que hay muchos padecimientos en diferentes zonas del cuerpo, existen diversas enfermedades mentales, y varían mucho entre sí, llegando en algunos casos a provocar la confusión de la realidad con la ficción.

Las enfermedades mentales pueden ser consecuencia de desequilibrios químicos en el cerebro, factores biológicos, eventos desastrosos o relaciones sociales o familiares destructivas.

Las consecuencias de no pedir ayuda profesional, ya sea de un psicólogo o un psiquiatra, pueden derivar en cosas terribles, como hacerte daño a ti mismo o a otros. Pensar en superar en soledad una enfermedad de este tipo podría prolongar el sufrimiento, incluso llevarte al suicidio.

Algunas enfermedades mentales son curables y otras no, eso depende de su naturaleza. Aunque los síntomas de esas que no se curan pueden mejorar mucho con el tratamiento adecuado.

Hay muchos aspectos que pueden afectar nuestra salud mental. Si nuestras defensas están bajas, tenemos un mayor riesgo de padecer infecciones, o de sentirnos apáticos y sin ganas de hacer cosas. Si nuestra alimentación es inadecuada, quizá nos invada la tristeza, sintamos que nuestra fuerza disminuye o lleguemos a un cuadro depresivo. Aquí  te dejo algunos aspectos que impactan en nuestra salud mental:

  • Fumar
  • Alimentación desequilibrada
  • Beber alcohol
  • Consumir drogas
  • Baja actividad física
  • Conductas sexuales de riesgo
  • Trauma del pasado
  • Estrés