Chismear es hablar por hablar de quien no está presente. Sí, es una costumbre con muy mala fama, pero quien esté libre de pecado ¡que tire la primera piedra! Diversos estudios se han encargado de bendecir el chismorreo, atribuyéndole beneficios.

¿Por qué chismorreamos?

Por naturaleza

Kate Fox, antropóloga social en el Social Issues Research Centre de Oxford afirma que es una necesidad primitiva básica para nuestro bienestar mental, social y físico. Nuestra naturaleza es chismosa.

Por supervivencia

Andrew Monk, psicólogo de la U. de York en Inglaterra, afirma que nuestro cerebro es curioso y está preparado para descifrar los secretos que pueden ayudarnos a sobrevivir. Identifica a quien actúa mal.  Esto concuerda con los resultados del estudio de Eric Anderson publicado en Science sobre el impacto visual del cotilleo. Si oímos cosas negativas de alguien inconscientemente prestamos más atención a su cara y esto nos permitirá mantenernos a distancia de esa persona o evitar sus malos actos.

Además, la risa colectiva, une al grupo. Mantener y construir las relaciones sociales (imprescindibles para la supervivencia del hombre) es otra de sus funciones.

Por Placer

Chismorrear estimula la secreción de endorfinas, hormonas relacionadas con el bienestar y el alivio del dolor. Esta sensación es tan placentera que nos puede hacer volver a por más, ¿adicción al cotilleo?

Un estudio de la U. Berkeley en California afirma que el palique sobre lo ajeno relaja la tensión nerviosa y nos hace ver de manera positiva nuestra propia vida, si la de los demás no va muy bien.

¿ Y qué ocurre con el Chismorreo “Insano” ?

Otras conclusiones no son tan benévolas con el chisme y concluyen que quien lo practica sin medida, por hacer daño (como es levantar o propagar falsos rumores) o por dinero (Industria del Cotilleo) pierde los beneficios antes mencionados. Además, pasar al lado oscuro de la crítica a los demás puede hacerse para tapar las propias carencias:

  •        Baja Autoestima
  •        Evitar pensar en uno mismo

Tip para evitar el chismorreo

Si eres víctima de un chisme o va a serlo un amigo, aplica el Triple Filtro de Sócrates:

  •        Verdad: ¿Es cierto?
  •        Bondad: ¿Es positivo?
  •        Utilidad: ¿Sirve para algo?

Si no pasa ningún filtro, ¿para qué contarlo?. Simple, ¿verdad?

Y tú, ¿practicas el cotilleo? ¿o crees que es una enfermedad social?