En sentido coloquial, lavarse las manos significa desentenderse de algo, en sentido literal se traduce en frotar tus manos con agua y jabón para limpiarlas. Esta es una de las medidas de higiene más importantes que nos ayuda a proteger nuestra salud.

Aprendemos la importancia de este hábito desde pequeños, sin embargo muchas personas lo olvidan con el paso del tiempo. Una investigación de la Universidad Estatal de Michigan, para la que se observó a 3750 personas en baños públicos de Estados Unidos, concluyó que:

  • El 15% de los hombres no se lavaba las manos y el 7% de las mujeres.
  • De entre los hombres solo el 50% utilizaba jabón; el 78% de ellas.
  • Era más común que se lavaran las manos por la mañana que por la tarde.
  • Si en el baño existían señales animando a lavarse las manos, el efecto era positivo.

Se estima que en nuestras manos habitan hasta 150 especies diferentes de bacterias. Lavarlas con regularidad y especialmente antes de comer y después de ir al baño ayuda a disminuir hasta en 65% las posibilidades de contraer una infección viral.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el lavado dure entre 40 y 60 segundos. Aquí los pasos del proceso:

  1. Mójate las manos
  2. Aplica suficiente jabón para cubrir la superficie de ambas
  3. Frota las palmas entre sí
  4. Frota la palma de la mano derecha contra el dorso de la izquierda entrelazando los dedos. Repite la operación a la inversa.
  5. Frota las palmas entre sí con los dedos entrelazados.
  6. Frota el dorso de los dedos de una mano con la palma de la otra mientras los dedos permanecen unidos.
  7. Rodea el pulgar derecho con la palma izquierda y frótalo rotando. Repite a la inversa
  8. Frota las puntas de los dedos de una mano con la palma de la otra con movimientos de rotación. Hazlo con ambas manos.
  9. Enjuaga tus manos.
  10. Usa toallas de un solo uso.
  11. Cierra el grifo con la toalla.

Y tú, ¿te lavas las manos?