Seguro que alguna vez has escuchado la frase “eres lo que comes” que lleva mucho de verdad. La alimentación de una persona influye en susalud física y emocional. También en su apariencia. Un rostro que luce cansado, con la piel reseca, puede ser reflejo de una dieta desequilibrada. Uno radiante y terso, de una correcta selección de los alimentos.  Si quieres pertenecer al club de los rostros saludables, incluye estos 10 alimentos en su dieta:

Aceite de cártamo.

Contiene ácidos grasos omega-6, que ayudan a la humectación de la piel ya que mantienen las paredes celulares suaves, permitiendo el paso del agua a la epidermis.

Almendras.

Ricas en vitamina E, que ayuda a reducir el daño ocasionado por el sol. Esta vitamina es además un antioxidante por lo que protege a tus arterias de los radicales libres.

Atún.

Este pescado de carne rosa contiene selenio, micronutriente que ayuda a preservar la elastina (proteína que mantiene la tersura de la piel).

Brócoli.

Contiene proteína BOP que ayuda a retrasar el envejecimiento de la piel y favorece su regeneración.

Chocolate oscuro.

Contiene flavonoides, antioxidantes que suavizan la piel y protegen contra los rayos del sol.

Té verde.

Estimula la liberación de catequina, un antioxidante que tiene propiedades antiinflamatorias.

Tomate.

El licopeno, fitoquímico que da el color rojo a este fruto, ayuda a eliminar los radicales libres causados por los rayos ultravioletas.

Uvas.

El resveratrol, fitoalexina encontrada en los frutos de la vid, ayuda a retrasar el envejecimiento celular.

Yogur.

El ácido láctico (AHA) promueve la regeneración celular ya que fomenta la descamación y funciona como exfoliante.

Zanahoria.

Rica en vitamina A, lo que previene la superproducción de células en la epidermis. Esto significa menos células muertas tapando los poros.

¿Los incluirás en tu dieta?