El sabor de boca que dejes en tu pareja después del sexo no depende solo de tu desempeño físico o lo generos@ que hayas sido durante la relación. Lo que pasa en los minutos siguientes es mucho más importante de lo que podría creerse.

La respuesta sexual humana tiene 4 fases. La última de ellas, conocida como resolución, es en la que el cuerpo regresa a la normalidad después de haber alcanzado el orgasmo. Los músculos comienzan a relajarse, el corazón baja su ritmo y en el cerebro poco a poco empieza a diluirse el cóctel químico que nos llevó a las nubes. Es en esta fase en la que podemos cuidar ese vínculo de intimidad que se establece durante el sexo o también lo podemos romper de golpe.

El Kamasutra, tratado hindú sobre la sexualidad, otorga gran importancia al periodo poscoital. En sus páginas se explica todo un ritual de conclusión en el que los amantes se levantan del lecho para lavarse por separado, pero vuelven para continuar esa comunión. Se aplican ungüentos mutuamente, se abrazan, charlan y beben de las manos del otro como símbolo de esa conexión.

En ocasiones permanecer acostados, en silencio, basta para decirle al otro “aquí estoy”. Hay los que prefieren oír música o comer algo y eso también es suficiente si se acompañan. Pero también están los que parece que se esfuerzan en echar a perder el momento. Si no quieres pertenecer a ese club, evita:

  • Revisar el móvil
  • Distraerte con la televisión
  • Dormirte enseguida
  • Criticar o cuestionar
  • Encender el ordenador o la tableta
  • Pedir calificaciones
  • Vestirte y salir
  • Comer o beber algo sin ofrecer
  • Pedir al otro que se vaya

¿Qué otras propones?