Cuando llegamos al pasillo de champús en el súper, la oferta parece interminable. Para cabello graso, reseco, teñido, maltratado, 2 en 1, con extractos de flores, frutos exóticos que jamás hemos oído nombrar, o minerales. En fin, por opciones no paramos. Sin embargo, hay personas que pasan de largo y encuentran los productos para lavar su pelo en el área de aceites y vinagres. De ahí, a la zona de las sales. Una botella de vinagre de sidra y un paquete de bicarbonato (en ocasiones también un frasco de aceite de coco), harán las labores.

“No poo” (juego de palabras en inglés) es una tendencia que consiste en decir adiós a los champús comerciales. Los adeptos a esta corriente, sostienen que dichos productos se elaboran con químicos que pueden dañar el cabello. Los solventes utilizados en el proceso, aseguran, debilitan el cuero cabelludo y el sistema inmune. Otras sustancias comúnmente utilizadas en la industria del cuidado capilar, como el alcohol, promueven la aparición de manchas en la piel. Por si fuera poco, añaden que los aceites minerales pueden tapar los poros, dificultando el funcionamiento natural de los folículos.

Los más extremistas sugieren que basta con el agua del grifo para lavar el cabello ya que con ello es suficiente para equilibrar el nivel graso del cuero cabelludo. Los moderados optan por una solución de agua y bicarbonato de sodio (una cucharada por cada taza), a la que en ocasiones añaden vinagre de sidra, que funciona como un humectante natural. En casos de profunda resequedad, de vez en cuando utilizan también unas gotas de aceite de coco. Esta fórmula se utiliza en vez del champú, siguiendo el mismo procedimiento (aplicar, frotar, aclarar).

Si eres de los que prefiere el método más convencional (aunque no lo es tanto ya que el uso diario de champú comenzó a popularizarse hace menos de 40 años), opta por los que tengan un pH de entre 4.5 y 5.5,poco perfume y mejor si son transparentes y ligeros. Úsalos un día si y uno no (o uno sí y dos no).

Ya sea que te apuntes al no poo o que utilices un producto comercial para lavar tu pelo, presta atención a estos tips:

  • Si utilizaste algún fijador, retíralo con un peine antes de aplicar el champú (o la fórmula)
  • Viértelo sobre tu mano (basta con el equivalente al tamaño de una avellana) y haz un poco de espuma antes de aplicarlo
  • Repártelo por la cabeza con movimientos circulares; evita usar las uñas
  • Aclara hasta que no queden restos de producto
  • Al secar tu pelo, no frotes la toalla, mejor presiónala contra la cabeza

Y tú, ¿cómo lavas tu cabello?