Hay periodos de la vida en que no atravesamos por nuestro mejor momento. Una ruptura amorosa que no ha terminado de sanar, el estrés laboral, o la acumulación de diversas situaciones adversas pueden tenernos con el ánimo decaído. Si además del ánimo bajo, presentas otros síntomas de depresión, lo mejor es buscar ayuda profesional ya que esa es una enfermedad seria que requiere tratamiento. Si no crees que es para tanto pero tu humor no ha sido el óptimo últimamente, presta atención a estos tips para mejorar tu ánimo de manera natural:

La felicidad por la boca.

La serotonina un neurotransmisor que se encarga de regular el estado de ánimo. Cuando los niveles están bajos, tendemos a sentirnos decaídos y apáticos. La buena noticia es que alimentos como las almendras, el tomate, el arroz integral y los huevos, estimula su producción así que inclúyelos en tu dieta.

Buenos días, señor sol.

La exposición a la luz del astro rey, aumenta los niveles de vitamina D y estimula la producción de serotonina y melatonina (hormona que se sintetiza a partir de la serotonina). Un baño de sol te llenará de energía y mejorará tu humor. Eso sí, recuerda utilizar bloqueador.

Súdala.

El ejercicio físico es enemigo del decaimiento emocional. Al practicar deporte, en el cerebro se liberan químicos que te hacen sentir bien y aumenta la temperatura corporal lo que tiene efectos calmantes. Haz del ejercicio un hábito y pronto percibirás mejoras en tu estado de ánimo.

Ríe hasta que te duela.

La risa es un antídoto natural de la depresión. Cuando nos carcajeamos, en el cerebro se liberan encefalinas y endorfinas, químicos que relajan el organismo y nos provocan una sensación de euforia. Además, la risa también disminuye los niveles de epinefrina y cortisol, hormonas relacionadas con el estrés.

Apóyate en tu mejor amigo.

Bien dicen que el perro es el mejor amigo del hombre y ahora podemos añadir que es también un aliado de su buen humor. Cuando acariciamos a un animal, en el cerebro (en el nuestro y en el suyo), se liberan endorfinas, las llamadas “hormonas del amor”. Tírate en el sillón con Fido y dedica un buen rato a consentirlo, terminarás con una sensación de relajación y alegría.