Aquéllas personas que intentan darlo todo dentro y fuera de casa, se cubren de responsabilidades, se implican emocionalmente con todo y no tienen ni un minuto para sí mismas, son las mayores candidatas a padecer una depresión. ¿Y quienes se han hecho expertas en este tipo de vida?. Efectivamente, las mujeres. Estrés, ansiedad y depresión te acechan si este es tu modus operandi de vida.

Es cierto. La vida se nos complica cada vez más a medida que lasresponsabilidades aumentan. El tiempo es un bien preciado y escaso, sí. Pero ocuparte de absolutamente todo y de todos menos de ti, no es bueno ni saludable, ¡algo está fallando!. Que los demás tengan tiempo para hacer lo que les gusta y tú hagas horas extras dentro y fuera de casa es algo que tiene que cambiar, ¿no crees?.

El trabajo y la familia puede que te hayan hecho olvidar que tú y tus necesidades son tan importantes como las de los demás. A medida que pasa el tiempo puede que te vayas dejando más y más porque ese es el efecto que tiene no ocuparte de ti, tu autoestima se va deteriorando cada vez más y puede que llegue un día en el que te preguntes quién eres o qué ha pasado contigo. Ya no te reconoces.

Si no cambias esta forma de vida, el estrés se hace crónico y son muchas sus consecuencias o complicaciones para tu salud. ¿Algunos ejemplos?

  • Hipertensión
  • Trastornos gastrointestinales
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Alteraciones dermatológicas
  • Fallos de memoria
  • Fatiga crónica
  • Trastornos endocrinos
  • Trastornos inmunológicos
  • Dificultad para concentrarte
  • Insomnio
  • Irritabilidad
  • Patologías cardiacas

¿Es tu caso? ¡No te preocupes!, ¡tiene solución!. Pon fecha y a partir de entonces, todos los días tienes una cita ineludible contigo misma. Dedica un tiempo al día para consentirte, para desconectar o para hacer algo que te guste, desde una simple caminata al aire libre hasta darte un gustazo con un capricho, como una manicura, comprarte algo bonito o saborear algo delicioso tú sola en una terraza o un lugar de tu agrado. Desconecta del resto del mundo, en esos momentos lo único que existe sobre la faz de la tierra eres tú y tus sensaciones. Saboréalas y disfruta de ese íntimo placer.

Este “pequeño” cambio puede ahorrarte trastornos emocionales, malestar general y cansancio excesivo. ¿Tiempo libre o pastillas? Creo que está claro que lo mejor es dedicarte un tiempo a ti misma. No hay excusa. Si crees que es la falta de tiempo la que te lo impide, organízate de forma eficaz pero no renuncies a tu salud física y emocional. El tiempo para ti es una obligación más del día a día de la que no puedes prescindir. El tiempo es un recurso, no una excusa. Adminístralo.

Puedes dividir lo que hay que hacer al día en tres áreas:

Por obligación

Lo indispensable. Céntrate en la tarea que tienes entre manos y ponte tiempos límite. Olvida el perfeccionismo y aprende a delegar; nadie es imprescindible. Si necesitas ayuda, pídela. Mantén a raya el tiempo que dedicas a estar conectado, si estableces límites y te ciñes a ellos aumentará tu eficacia y te quedará tiempo libre. Dilatar las tareas en el tiempo eleva tus niveles de ansiedad.

Por mi

Este tiempo es solo para ti, no significa que seas egoísta, significa que te estás ocupando de tu salud física y emocional, sin las cuales, no podrías ocuparte de nada ni de nadie. Tu autoestima se eleva, disminuye tu estrés y/o ansiedad y empezarás a sentirte más capaz para todo y más feliz.

Por si acaso

Aquí prima ser flexible y saber priorizar, los imprevistos que puedan esperar, que esperen. Si no es imprescindible contestar a esa llamada, no contestes. Los compromisos innecesarios, eliminados.

La falta de capacidad de disfrute o el sentirse culpable por disfrutar es muy característico en la depresión. Cada vez que hagas algo que te gusta, concéntrate en el placer que te produce, tu cerebro capta ese pensamiento y reacciona en concordancia. Tu autoestima se refuerza. Disfrutar y sentirte bien contigo misma mantendrá alejados los pensamientos negativos. Es necesario un equilibrio entre el tiempo que dedicas a los demás y el que dedicas a ti misma.

Sólo vivimos una vez. ¿Preparada para saborear tu vida?.