El nombre de Venus Williams está escrito con letras de oro en la historia del tenis femenino. Además de los 46 títulos ganados, que le otorgan un lugar entre las 10 mejores jugadoras de todos los tiempos, la californiana de 35 años ha obtenido otros triunfos. En 2002 se convirtió en la primera mujer afroamericana en alcanzar el puesto número uno de la WTA y en 2007, después de una larga batalla (que había comenzado años antes Billie Jean King), consiguió que los grandes torneos repartieran la misma cantidad de dinero en los premios para hombres y mujeres.

Sin embargo, en el andar de Venus no todo han sido medallas y trofeos. Hace un par de años, la salud le jugó un revés cuando tuvo que abandonar el abierto de Estados Unidos por un diagnóstico médico: síndrome de Sjögren.

El síndrome de Sjögren (se pronuncia chogren), es un padecimiento que afecta a las glándulas que producen humedad en el cuerpo. Es una enfermedad autoinmunitaria (el sistema inmune “se equivoca” y ataca a partes sanas del cuerpo), que suele ocasionar resequedad en ojos, boca y otras partes del cuerpo que necesitan de la humedad (nariz, vagina, piel, garganta).

No se sabe la causa exacta de este padecimiento aunque se cree que puede deberse a la combinación de factores genéticos y exposición a algún virus o bacteria. Los síntomas suelen abarcar, además de la ya mencionada resequedad:

  • Fatiga
  • Fiebre
  • Dolor en músculos y articulaciones
  • Adormecimiento de las extremidades
  • Sarpullido

El tratamiento es diferente para cada paciente y suele enfocarse en atacar los síntomas. Generalmente se recurre a una combinación de lágrimas artificiales, ungüentos lubricantes para ojos y fármacos modificadores de la enfermedad, entre otros. Si crees que presentas algún síntoma de este padecimiento, acude de inmediato con un médico.