Seguramente alguna vez habrás escuchado la frase «el desayuno es el alimento más importante del día» y aún cuando no es completamente cierta (todos los alimentos, incluida la cena, son necesarios) las investigaciones cada vez demuestran más que no comer por la mañana, favorece la tendencia al sobrepeso.

Las conclusiones de un reciente experimento llevado a cabo por científicos del Imperial College de Londres señalan que las personas que omiten el desayuno, durante el día experimentan más antojos de alimentos ricos en grasa y con alto valor calórico.

Para realizar el ensayo, reclutaron a un grupo de voluntarios a los que monitorearon la actividad cerebral con un escáner de imágenes de resonancia magnética, mientras les mostraron fotografías de alimentos ricos en calorías, antes y después de haber desayunado. Encontraron que la corteza orbitofrontal, área encargada de los antojos, se activaba más con el estómago vacío. A la hora del almuerzo, los que no habían desayunado, comieron 20% más calorías.

Si no desayunamos, también baja nuestro rendimiento físico e intelectual y se pueden ver afectados el estado de ánimo y la actitud. Ese primer alimento del día debe proporcionarnos un 25% de las calorías totales del día. Siendo así, si tu dieta es de:

  • 1500 calorías, en el desayuno debes comer 375
  • 2000 calorías, en el desayuno debes comer 500
  • 2500 calorías, en el desayuno debes comer 625

Lácteos, farináceos (cereales) y fruta son indispensables en un desayuno equilibrado.