Desde que Darwin revolucionó la ciencia, miles de discípulos han encontrado una y otra vez la forma de relacionarnos con nuestro origen animal. Uno de los lazos puede verse en el baile masculino como instrumento de cortejo que es tan común en muchos tipos de aves y que, según concluyen diversas investigaciones, también es un parámetro que las mujeres utilizan para elegir un compañero sexual.

El psicólogo (y bailarín) británico Peter Lovatt lleva años estudiando la transcendencia del baile en la vida humana. Para encontrar si las mujeres sienten una atracción sexual mayor por los hombres que mejor bailan, se dedicó a visitar clubes nocturnos durante varios años para observar el comportamiento de los asistentes. Después de mucha observación, grabó en vídeo los pasos de baile que había encontrado más atractivos y los mostró a un grupo de voluntarias. ¿Los resultados? Los movimientos más complejos y coordinados (sí, esos que realiza John Travolta en Saturday Night Fever) fueron catalogados como los más sexualmente atractivos.

Científicos estadounidenses quisieron ir más allá ya que pensaban que tal vez algunas variables como el rostro, el cuerpo o la ropa del bailarín podrían influir en los resultados. Para controlar ese aspecto crearon casi 200 figuras animadas en computadora que reproducían los pasos de adolescentes jamaicanos bailando. Las figuras resultantes eran muy parecidas a un dummy (sin rostro, género o diferencia de tamaño). Una vez más, los voluntarios que participaron en el estudio se inclinaron por las que repetían los pasos masculinos más coordinados.

Si eres de los que dice “yo no bailo“, siéntate a analizar un momento por qué. Sí, el baile se les da con mayor facilidad a algunos pero el miedo al juicio puede limitarte aún más que la falta de habilidad. Lo más importante es que tus movimientos sean naturales y no se noten rígidos o forzados. Si dejas que la música invada tu cuerpo sin pensar en nada más, tal vez te resulte más fácil.