No, no es la gripe porcina ni la triquinosis y lo más probable es que sí lo hayas experimentado. El mal del puerco es el nombre con el que coloquialmente se conoce al sueño intenso que se experimenta después de comer, especialmente si fue en abundancia. Técnicamente se le conoce como somnolencia postprandial y tiene varias explicaciones.

Cuando terminamos de comer, el organismo se dedica principalmente al proceso de digestión. La sangre fluye más hacia el estómago e intestinos para contribuir a la degradación de los alimentos y menos hacia el cerebro, lo que hace que disminuya la actividad de ese órgano y se incremente la somnolencia.

Si además la comida fue rica en azúcar, carbohidratos o grasas, aumentan los niveles de glucosa en la sangre. Según resultados de un estudio de la universidad de Manchester (Inglaterra), este incremento hace que descienda la orexina, péptido que participa en la regulación de los ciclos de sueño.

¿Cómo evitar el mal del puerco?

  • No comas hasta sentirte satisfecho
  • Da una caminata después de comer
  • Aléjate de la fast food
  • Aumenta la ingesta de proteína
  • No comas deprisa
  • Evita las bebidas alcohólicas durante la comida
  • Si tienes oportunidad, duerme una siesta (20 minutos) antes de volver a tus actividades cotidianas
  • Vigila tus hábitos de sueño, procura dormir lo suficiente cada noche

Y tú, ¿has sufrido el mal del puerco?