Muchas veces nos planteamos subir nuestra autoestima y es entonces cuando decides hacer cosas como cambiar maneras de pensar, acudir a un experto o consultar el último best seller de autoayuda, pero … ¿no se te ha ocurrido Bailar?, sí, sí, ¡bailar!.

Entre los beneficios físicos y psíquicos asociados a bailar, efectivamente, se encuentra el favorecer una buena autoestima y además con un plus, ¡que te diviertes! Al bailar, llevas a cabo comportamientos que te ayudan a superar tus miedos o barreras, como es la timidez, el miedo a hacer el ridículo, a fracasar o equivocarte … Enfrentarte a todo esto y superarlo es una verdadera inyección de autoestima positiva. Si te ríes de ti mismo y estableces nuevas relaciones sociales, todavía la fortaleces más.

¿Quieres saber cuales son esas conductas o actitudes que llevas a cabo al bailar y elevan tu autoestima?

  • Superar el temor al ridículo o la timidez
  • Relacionarte con tu cuerpo, te sientes a gusto en tu propia piel
  • Da rienda a tu expresividad
  • Aumenta la confianza en ti mismo: lo intentas, aprendes y avanzas.
  • Te relacionas más con los demás

Se ha bautizado a la autoestima como “el sistema inmunológico de la conciencia”, por lo que si la cuidas e intentas mejorar, aumentará tu fortaleza psíquica. ¿Y la física? Buenas noticias, ¡también!. Cuerpo y mente se relacionan y tienden al equilibrio.

Bailar regularmente es un ejercicio físico y realizándolo se establecen relaciones sociales, esas son las dos principales razones por las que el baile aumenta tus defensas, es decir, aumenta tu fortaleza física defendiéndote mejor contra las infecciones.

Y por último y pensando a largo plazo, ¿Quieres invertir en tu futuro mental?:

Bailar no es simplemente aprender pasos e intentar reproducirlos al ritmo de la música, hay procesos mentales muy complejos que se ponen en marcha cada vez que te mueves. Es necesaria la memoria para aprender coreografías y llevarlas a cabo, la coordinación para unir al mismo tiempo música, movimiento propio y movimiento de la pareja o la toma de decisiones ante cualquier eventualidad (tropiezo, improvisación). El cerebro está siendo permanentemente estimulado mientras bailamos y según afirman los expertos, disminuye el riesgo de padecer demencia precisamente por ello.

Tips para que no te quiten lo bailado:

  • Elige un baile que te apasione y un profesor/grupo que te motive
  • Disfruta el momento. El esfuerzo que supone se verá compensado
  • Respeta tus límites: bailar no competir
  • Celebra tus destrezas y avances
  • Aprende y mejora con los errores
  • No te compares con los demás
  • No busques la aprobación ajena
  • Siéntete a gusto con tu cuerpo
  • No te centres solo en un tipo de baile.