¿Comenzó oficialmente el verano pero tú no tienes ningún viaje programado en los próximos meses? Si te identificas con los siguientes puntos, deja lo que estás haciendo y reserva ahora mismo porque te urgen vacaciones:

Tu vida es el trabajo

No importa si es fin de semana, estás en la regadera o en la cama con tu pareja, todo el tiempo piensas en tus pendientes laborales. Los que te rodean te lo hacen saber e incluso a veces te ha ocasionado problemas personales, pero tu mente no hace caso  y cada día, desde que te despiertas, no hay tema más importante en tus pensamientos.

Tienes color de muerto

Tu piel ha adquirido el tono gris perla de las paredes de tu oficina y más de uno te ha preguntado si estás enfermo porque luces pálido y demacrado.

Enfermas muy seguido

El estrés se ha encargado de debilitar tu sistema inmune y tu bolsa es una farmacia. Llevas meses con una gripa que no termina de irse, dependes de los antiácidos porque la palabra gastritis es parte de tu vocabulario diario y por si fuera poco, tienes un fuego en la boca.

No duermes bien

El insomnio esporádico se ha convertido en crónico y cuando logras conciliar el sueño, tu descanso es muy pobre. Esto ha desencadenado un círculo vicioso porque durante el día te falta energía por lo que acumulas más pendientes.

Te cuesta trabajo concentrarte

Tienes que leer un mail dos o más veces para procesarlo y ahora te toma tres horas redactar lo que antes terminabas en una. Olvidas dónde dejas las llaves y has perdido dos celulares en los últimos 6 meses.