Desde hace algunos años existe una teoría que señala que el entorno social contribuye al desarrollo de la obesidad lo que la convierte en un fenómeno “contagioso”. Diferentes estudios señalan que si tienes u amigo o familiar cercano obeso, aumentan tus probabilidades de subir de peso. Esa idea, que no es muy alentadora, tiene una equivalente que sí lo es:así como engordar es contagioso, adelgazar también lo es.

Cuando los miembros de un equipo se proponen algo, obtienen resultados similares y cada individuo atribuye su logro personal al trabajo de todos. Si decides ponerte a dieta con tu pareja, un amigo o un familiar, toma en cuenta los siguientes tips:

  • Es importante que los dos estén completamente decididos, si no es probable que alguno se canse pronto y tire la toalla jalando al otro a hacer lo mismo.
  • Pongan metas y recompensen los logros: no se trata de competir si no de apoyarse; plantear pequeños objetivos de peso o talla y premiar al otro (no con comida), cuando los alcance, sirve para que crezca la motivación.
  • Apúntense a alguna clase o gimnasio juntos: hacer ejercicio acompañado siempre es más divertido, así sea para salir a caminar o para tomar un curso de alguna disciplina deportiva, si lo hacen ambos ayudará también a que sean más constantes. Si un día no tienes ganas de ir al gym, tu pareja puede alentarte y viceversa.

Y por si ahora te toca ir al gym para seguir con tu rutina, te dejamos un poco de música: