Puede que ya no puedas más, que la situación te sobrepase…y entonces decidas dar un portazo a tu relación pensando que así se dará cuenta de lo que puede perder y acudirá a ti rogando, le verá las orejas al lobo y cambiara….stop !!!. ¿Y si se queda tranquilamente sentado o sentada y dice que si eso es lo que quieres, pues vale, de acuerdo? …  ¡¿cómo te quedas?!. Cuando se llega a este punto, ocurre que se suele reaccionar con la desesperación por haber perdido a la pareja y el ruego. ¡Vamos!, caso flagrante donde los haya del fenómeno llamado: “Salir el tiro por la culata”.

Motivos por los que no “reaccionará”(volverá):

La Razón

Te cree firmemente y le has dado la idea; cierto, separaros es lo que os hace falta, está de acuerdo contigo de verdad y ¡por primera vez en años!.

El Orgullo 

Si padece este lastre, no le dejara arreglar las cosas, ¡como te atreviste a dejarlo, a él/ella!

La Trampa

¡Picaste!. ¿No se te ha ocurrido que por cobardía no se atrevió a dejarlo contigo y forzó la situación de tal manera que no pudieras más y fueras tú quien diera el paso?

 ¿Por qué es mejor NO usar esta estrategia?

Pues porque es mucho mejor que hables honestamente con tu pareja sobre el estado de vuestra relación y toméis una decisión sincera juntos. Aunque la estrategia funcionara y volviera a tu lado, pasado un tiempo estaríais en la misma situación porque el problema de base sigue ahí sin solucionar. Retrasar la solución de un problema solo sirve para que este se haga más grande.

Planteamiento a seguir 

  • Lo nuestro no va bien
  • ¿ Tú que piensas?
  • ¿ Crees que podemos solucionarlo?
  • SÍ: ¿ Cómo lo vamos a hacer?
  • No: Dejáis la relación de mutuo acuerdo sin malos entendidos ni rencores.

Sí, es simple y directo y lo mejor, te puede ahorrar mucho sufrimiento.