¿Un mosquito zumbó en tu oído toda la noche? ¿Tuviste pesadillas? ¿Nerviosismo nocturno? Mil y un factores distintos pueden arruinarte una noche de sueño provocando que amanezcas con un cansancio brutal.¿Cómo sobrellevar un día así? Aquí algunos tips:

¿Café? Sí pero con moderación.

La cafeína interfiere con las señales químicas que producen sueño y nos ayuda a estar más alertas. Solo con olerlo podrás obtener los beneficios. Dos tazas es la dosis necesaria, si te excedes, solo alterarás tu sistema nervioso y al cansancio tendrás que añadir nerviosismo. Prefiere el agua natural para mantener tu organismo hidratado.

Desayuna proteínas.

Si te faltó sueño, lo más probable es que se te antoje lo dulce. No debes confiar mucho en el azúcar porque elevará tu energía pero solo de forma temporal y el bajón será peor. Lo ideal es seguir una dieta balanceada durante el día, poniendo especial atención al consumo de proteínas. ¿Una buena opción para el desayuno? Huevos.

Camina al aire libre.

El movimiento y la luz natural, te ayudarán a aumentar el nivel de alerta. Además, los rayos del sol ayudarán a la sincronización de tu reloj natural, reduciendo los niveles de estrés. Una caminata a paso rápido alrededor de las 3 de la tarde ayudará a aumentar tus niveles de energía.

Evita conducir.

Deja el auto en casa ya que el cansancio aumenta el riesgo de sufrir un percance. Muchísimos accidentes de tránsito son ocasionados por conductores que se quedan dormidos o que cometen un error por la disminución del estado de alerta. Si no puedes evitarlo, procura no manejar al mediodía y deja a un lado los lentes oscuros.

Duerme con moderación.

Ir a la cama a las 6 de la tarde para “compensar”, es una mala idea. Dormir en exceso puede alterar tus patrones normales de sueño y una mala noche de sueño puede convertirse en un circulo vicioso. Sí, duermen un poco más pero no te excedas. Entre media hora y dos horas más del tiempo que dedicas habitualmente, será suficiente (si por lo regular duermes 7 horas, hoy extiéndelo a 9).