Cada aparato que puede fallar en un avión tiene alternativas para salir del paso, si falla el automático tiran de manual y siempre tendrás un “chivato” si miras a las azafatas, ¿parecen tranquilas, no?, pues ya está, ¡todo bien!. Pues no…este razonamiento no es efectivo con quien tiene Miedo a Volar. No importa que nos repitan una y otra vez que es el medio de transporte más seguro y que las estadísticas de accidentes domésticos y en la carretera son mucho mayores. Nada. Sólo de pensar que tengamos que subir a un avión nos entran los siete males porque ¡nos da pánico!

El miedo a volar es una de las llamadas fobias específicas (miedo a objetos, animales, lugares o situaciones concretas como en este caso es el transporte aéreo). Quien padece este tipo de fobias reconoce que es algo irracional pero no puede evitarlo. Si no es estrictamente necesario, no vuelas y no hay mayor problema pero hay quien no puede escapar de la situación y la soporta con un elevado malestar emocional y fisiológico. La ansiedad que genera se manifiesta con síntomas fisiológicos tales como taquicardia, sudoración, hiperventilación, temblores y boca seca, entre otros.

Se trata de una respuesta desadaptada pero con el tratamiento adecuado puede cambiarse. El recurso de los ansiolíticos y el alcohol no es muy recomendable, resulta más práctico y saludable buscar ayuda o apoyo psicológico para superar esta fobia. El tratamiento con técnicas de exposición (se suele hacer primero mediante realidad virtual o técnicas de imaginación)  junto con intervención cognitivo conductuales muy efectivo. La mayoría de las aerolíneas proporcionan ayuda para perder el miedo a volar.

¿En qué consiste el entrenamiento para superar esta fobia?

  • Exposición gradual a la situación temida; se hace de manera progresiva desde lo que menos miedo (en el momento en que sabes que tienes que viajar) nos da hasta llegar a las situaciones de mayor miedo (como el despegue). Hasta que no se supera una fase no se pasa a enfrentar la siguiente.
  • Ejercicios de relajación y respiración para controlar los síntomas fisiológicos
  • Pensamientos alternativos para sustituir aquéllos que nos producen ansiedad tipo “esto se va a caer y me va a dar un infarto”.

Si tu miedo a volar no es muy fuerte pero lo pasas fatal prueba con estos tips que te pueden ayudar:

  • Reserva plaza en el pasillo, es mejor no mirar por la ventanilla.
  • Evita las bebidas estimulantes o al menos no te excedas porque sentirás mayor nerviosismo o ansiedad.
  • Distráete, todo vale; películas, libros, música y hablar con alguien ¡ salvo que el tema de conversación sea sobre accidentes y aviones !.
  • Infórmate de por qué es más seguro viajar en avión.

Y para ti, ¿volar es un sueño o una pesadilla?