La historia de Pauline Potter es bastante peculiar. Por una depresión amorosa comenzó a subir de peso de manera alarmante hasta que llegó a pesar 320 kilos. Un día pensó que llamando al Libro de Récords Guinness para ganar el título de La mujer más obesa del mundo, podría sentirse avergonzada y motivarse para comenzar a adelgazar. Con la publicidad que esto le trajo, se reencontró con su ex-pareja y le dieron una nueva oportunidad a su relación. Pauline ha perdido más de 46 kilos y asegura que todo se lo debe al sexo. En entrevista con la revista británica Closer afirma que aún cuando no puede moverse mucho en la cama, quema 500 calorías por cada sesión y por ello tiene relaciones sexuales hasta siete veces al día.

El sexo es una actividad física que involucra un gasto energético. Las posiciones, los movimientos, la duración y la intensidad del acto determinan la cantidad de energía consumida pero diversos estudios han encontrado que la dilatación de los vasos sanguíneos en los genitales así como los movimientos pélvicos y el ritmo acelerado con el que trabaja el corazón, provocan un gasto similar al que se realiza con un ejercicio físico como subir escaleras o caminar. En promedio, durante una relación sexual de veinte minutos se consumen entre 150 y 250 calorías.

El británico Richard Smith, que durante 13 años dirigió la reconocida publicación British Medical Journal, escribió un simpático libro que al español ha sido traducido “Cómo adelgazar follando”, en el que señala por ejemplo que desvestir a la pareja sin su consentimiento puede quemar 187 calorías, un beso apasionado 26 y realizar un striptease 60.

Las relaciones sexuales ayudan a recuperar la figura no solo por el esfuerzo físico, también por los efectos que producen sobre nuestro estado de ánimo. Durante el sexo se liberan endorfinas, hormonas encargadas de regular la ansiedad y el estrés; este último muchas veces es un factor importante en desarrollo del sobrepeso ya que afecta la manera en la que procesamos la comida, la ansiedad por su parte nos puede llevar a comer emocionalmente.

Además el sexo puede ayudar a mejorar la autoestima y el deseo de lucir atractivo para la pareja puede ser un verdadero motor que te impulse a cuidar tu alimentación y perder esos gramos de más.