Encontrar gente que le tengan miedo a las alturas, a algún insecto o a los lugares oscuros no es muy difícil. Toparnos con alguien que aborrezca el chocolate, la playa o comprar cosas nuevas es más raro pero aún así es posible. Lo que ya suena prácticamente imposible es conocer a una persona que no tolere la música. Claro, no toooda la música, pero es que en verdad ¿hay alguien que no tenga aunque sea un disco, vaya a un concierto de vez en cuando o se ponga mal en cuanto suenan los primeros acordes de una canción? Sí, aunque parezca increíble existen personas que sienten aversión hacia la música y padecen algo llamado Melofobia.

Esta fobia puede perjudicar mucho la calidad de vida de quien la padece ya que la música está presente en todos lados. Es muy difícil pasar un día entero sin escuchar aunque sea un fragmento de una canción. Las personas que la padecen deben visitar a un especialista que les ayude a encontrar las causas de este terror. Los orígenes pueden ser físicos o psicológicos:

Físicos: 

Existen algunos trastornos de la audición que pueden provocar que oír música sea un tormento. Los más comunes son:

Los acúfenos o tinnitus es el término médico para describir cuando se “escuchan” ruidos como zumbidos, silbidos, etc. cuando no hay una fuente externa que los produzca. Pueden deberse a la exposición a fuertes sonidos que dejan lastimado el oído. Muchos músicos que no utilizan tapones al tocar sufren acúfenos.

Hiperacusia: sucede cuando una persona tiene una sensibilidad muy elevada a los sonidos y los percibe, aún cuando tengan un volumen normal, como muy intensos. Puede deberse a accidentes que provoquen lesiones, tumores, consumo de algunos fármacos y algunas enfermedades.

Psicológicos:

Si la persona vivió una situación traumatizante mientras en el ambiente sonaba música, es posible que asocie la experiencia desagradable con la musical. En este caso pueden presentarse síntomas muy similares a los que aparecen en otras fobias: sudoración, temblores, taquicardia y otros signos relacionados con la ansiedad. Existen diferentes técnicas terapéuticas que pueden ayudar a superarla.