Vamos a ver, cómo no asociar esta practica sexual a algo negativo cuando, además de ser tabú, hay una frase cotidiana como “Que te den…!”.

El sexo anal es una práctica sexual más y la gente lo practica porque les produce placer. Las numerosas terminaciones nerviosas hacen de ésta una zona cuya estimulación puede resultar muy placentera. Hay a quien le gusta y a quien no. Ya está.

Ideas falsas

  • Duele sí o sí: No es cierto, si hay dolor algo va mal, o no se está haciendo de manera adecuada o hay un problema físico o de salud (que tendrá que descartar un médico).
  • Es de homosexuales: No es cierto. Además, hay homosexuales a los que no les agrada el sexo anal (hay otras opciones al sexo anal entre dos hombres), lo practican personas de todas las orientaciones sexuales. Otra práctica rechazada por ser “homosexual” es el masaje prostático (introduciendo el dedo se puede masajear la próstata o Punto P).
  • Produce trastornos y enfermedades: Como cáncer, incontinencia, hemorroides o que deja el ano permanentemente dilatado. Falso. Que sea un factor de riesgo si ya hay algún problema previo, no se realiza correctamente o no se toman las precauciones necesarias, no quiere decir que sea la causa directa.
  • Previene las ETS: Hay quien realiza esta práctica sexual porque la cree exenta de riesgos en cuanto a transmisión de ETS. Falso. No está exenta de riesgo de transmisión de ETS por lo que es recomendable usar preservativo y extremar la higiene para prevenir otras infecciones

No olvides.

  • Mutuo acuerdo: No hay que convencer o presionar, si tu pareja no quiere realizar sexo anal hay que respetarlo y si tú no quieres díselo, no hay que hacer lo que no se desea por complacer a tu pareja.
  • Precauciones: Hay que ir despacio, parar cuando tú quieras o te lo pida tu pareja y utilizar lubricante para prevenir desgarros.