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Timidez amorosa… ¿La sufres?

Corazón

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Estás en un bar, ves a lo lejos a una chica guapísima. Te sonríe. No te quita los ojos de encima y comienzas a sentir nerviosismo. ¡Es tu gran noche! Vuelve a sonreírte. Un ligero sudor te corre por la frente y sientes el corazón a mil. Respiras profundo y das dos pasos hacia ella. Te congelas. Las manos te tiemblan y sabes que no podrás hablarle. Das la media vuelta y sales del lugar…

Si te parece familiar la escena tal vez tú o alguien que conozcas padece timidez amorosa. Este término, acuñado por el psicólogo Brian G. Gilmartin para su libro Timidez y Amor: Causas, Consecuencias y Tratamientos sirve para describir una fobia específica que vuelve difícil la interacción con alguien que sea un posible compañero romántico o sexual.

Hombres y mujeres de cualquier edad y orientación sexual pueden experimentarla, pero se estima que afecta principalmente a los varones heterosexuales. La persona puede llevar una vida normal y equilibrada en la mayoría de los aspectos, pero cuando está frente a alguien que le atrae o piensa en un encuentro, experimenta angustia y ansiedad extrema (síntomas: sudoración, dolor de estómago, hábitos nerviosos, temblorina, palpitaciones, etc.).

La timidez amorosa puede convertirse en un problema grave que afecte otras áreas disminuyendo la calidad de vida. Los que no trabajan en superarla pueden llegar al grado de no tener contactos sexuales jamás. En algunas ocasiones recurren a la compra de servicios sexuales pero no se involucran en relaciones amorosas.

Si crees que la padeces y te está afectando seriamente, lo mejor es que consultes con un psicoterapeuta. Si los síntomas no son muy graves, intenta con técnicas de respiración, ensayos frente a un espejo o pide a alguien que no te despierte interés romántico (tu hermana, un amigo, etc.) que te ayude a practicar. Aprovecha la tecnología y comienza el avance por whatsapp, tal vez te resulte más sencillo. Considera también la idea de hablar con la persona sobre tu condición y pedirle que te tenga paciencia.

Si te atrae (o te estás enamorando de) una persona que sospechas que padece timidez amorosa, da tú los primeros pasos. No le presiones y demuéstrale empatía. Este tipo de personas pueden convertirse en grandes compañeros, solo hay que darles un empujón.

Si lo que te paraliza es la idea de tener un contacto sexual, aquí encontrarás más información: Fobias sexuales.