¡A quien no le ha ocurrido! Es ver aparecer a esa persona y pensamos “trágame tierra”, nos empezamos a poner nerviosos o pasamos en segundos a modo defensivo. Puede ser un vecino, amigos, alguien del trabajo, familiares, el caso es que su conducta es capaz de sacar de quicio al más zen. No sabes cómo lo hace pero siempre lo logra; saltas, te sientes mal o consigue de ti lo que quiere.

TOP expertos en generar conflicto

El Interruptor

Habla y habla y habla…¡y no te deja hacer nada! Te interrumpe a cada momento y si no lo controlas, se te puede ir el día y parte de la noche. Sientes que te chupa la energía, el tiempo y la vida. Considera que estás a su disposición.

El Iracundo

Cualquier excusa es buena para indignarse, montar una bronca o insultar. Su hostilidad se percibe antes que su presencia

El Tsunami

Busca hundir a los demás a toda costa. Criticar, chantajear emocionalmente o menospreciar son su modus operandis. Lo mejor es cuando lo hacen apelando a la sinceridad, ¡ahí lo bordan!.

El Yoyo-man

Egocéntrico hasta la médula, todo gira en torno a su persona. Si se aliña con la pedantería, el victimismo o el ser un sabelotodo, resulta insoportable.

El Amargueytor

Se queja de absolutamente todo y todo lo ve negro. A todo pone obstáculos y ninguna solución. Traspasa sus problemas a los demás y si se los solucionan, ¡mejor!. Cuidado, es casi como un virus.

¿Solución para tratar con ejemplares difíciles?

Cambio de actitud

Abandona la defensa y/o ataque. Hay que hacer todo lo contrario a lo que llaman “entrar al trapo”. Con esa actitud, realmente le estás consintiendo ese comportamiento y reforzándoselo.

Sea cual sea el estilo de quien crea conflicto lo hace por dos razones:

  • Salirse con la suya
  • Le funciona

Si eres su “víctima” es porque contigo le funciona, por lo que la solución pasa por dejar de darle lo que quiere. Cuando respondemos a la defensiva o atacando, en ese mismo momento, es cuando saben que se han salido con la suya y por desgracia, cuando tu autoestima se ve tocada ya que realmente acabas haciendo y diciendo cosas que no querías. No quiere decir que si te ofende o maltrata emocionalmente te muestres pasivo, reacciona dejándolo solo, ponerlo en su sitio le deja claro que no consientes su conducta. Ponerle freno con calma y sentido del humor es la clave. Captado el mensaje buscará otras víctimas.