Todos nos comparamos con los otros de vez en vez. Esto puede ser positivo, si nos ayuda a sentirnos inspirados por los logros de los demás, pero también puede resultar contraproducente, cuando solo nos sirve para colocarnos en una posición superior o inferior, con respecto a los otros. La comparación es la madre de los celos y la envidia y es también un arma en contra de nuestra autoestima.

¿Alguna vez te has cachado revisando las fotos de tus amigos en Facebook y codiciando lo que tienen (sus viajes, parejas, cuerpo, etc.)? ¿Te gustaría que despidieran a ese compañero de trabajo que al parecer es el preferido del jefe? ¿En la clase de spinning te quedas hasta atrás? ¿Te da coraje que tu hermano se haya comprado un coche nuevo y tú no? Compararnos con los otros es un hábito destructivo porque siempre habrá alguien que vaya un paso adelante que tú y tenga mejor trabajo, una pareja perfecta, una casa de ensueño, etc. Lo ideal entonces es frenar esta práctica pero, ¿cómo? Presta atención a estos tips:

Deja de criticarte.

Si cada vez que te miras al espejo solo notas las imperfecciones y no dejas de maltratarte mentalmente con pensamientos como “no sirvo para nada”, “todo me sale mal”, etc., es normal que mires a los demás y pienses que tienen una mejor vida que la tuya, aunque no sea así. Empieza por cuidarte y no seas tu peor juez.

Cuidado con las redes sociales.

Si la mayor parte del tiempo que pasas en ellas para revisar qué hacen, tienen o logran los demás, lo mejor es que limites su uso.

Concéntrate en ti.

En vez de compararte con los demás, desarrolla el hábito de compararte contigo mismo. ¿Cuánto has crecido en los últimos meses? ¿Qué obstáculos has vencido? ¿Qué metas has alcanzado? Reconoce tus logros y siéntete orgulloso de ellos.

Todos somos diferentes.

Recuerda que algunas personas han tenido el camino más fácil o simplemente, la genética les ayudó a tener una buena figura o ser más altos. Hay los que son naturalmente carismáticos o tienen un talento especial. Ellos tendrán sus logros y tú los tuyos.

Y tú, ¿te comparas con los demás?