¡Cuidado que vienen refuerzos! Si quieren controlaros o disponer de vosotros las 24 horas pueden hacer el ambiente familiar más que irrespirable. Dejar claro lo que consideráis como invasión de la intimidad. Bajo esa toxicidad hay sentimientos como la envidia o los celos. No dejes que la baja autoestima de otros afecte a tu relación.

En este caso hay que dejar muy claros los límites desde el principio o puedes sucumbir a ataques tóxicos que pueden llevarte a tener problemas de pareja. Aquí te dejo algunos comentarios que claramente están intoxicando tu familia.

 

“Mi hijo no tiene la confianza de darme una llave de su casa”

 

“Te llamo a estas horas porque nunca me llamas tú”

 

“Ya le dije a tu marido (su hijo) que vendríamos a veros hoy”

 

“Hijo, de verdad, ¡parece que te viste tu peor enemigo!”

 

“¡¿Pero si los domingos siempre venís a comer?!”

 

“Es mi nieto y yo se lo que hay que hacer”

 

No siempre la familia política es tóxica, al contrario, pueden llegar a ser tu mejor apoyo. Esa creencia de que la suegra es siempre la enemiga y predisponerse a ella, puede hacer que te sugestiones negativamente. Tu suegra ama a tu pareja porque es su hijo, en la medida que tú le des el espacio de convivencia con su hijo y ella no entre en el tuyo de pareja, la relación puede ser muy buena. Por ello es recomendable que tu pareja sea quien ponga las reglas y los límites a sus padres, para que tú no seas visto como “el malo” o “la mala” de la película.

Es un fragmento de mi libro Detox Emocional.