El Día de Reyes es el fin de las fiestas navideñas y en muchos lugares se celebra con un último exceso gastronómico: El Roscón de Reyes. Dulce y exclusivo de esta fiesta, ¡no te lo puedes perder!. Al día siguiente puedes retomar la dieta equilibrada porque efectivamente, una vez al año, no hace daño.

Pero ¿sabes cuando surgió la idea de celebrar con un dulce especial? Pues aunque sí fue en Diciembre, no se trataba de una costumbre religiosa y empezaron los romanos. Las Saturnales celebraban el inicio de un nuevo ciclo de luz y el descanso de los campesinos tras la siembra del período invernal. También se llamaba Fiesta de los Esclavos porque estos eran agasajados durante las celebraciones e incluso intercambiaban funciones con sus dueños.

Los dulces redondos que se elaboraban y repartían para la ocasión son el origen del actual Roscón de Reyes, versión más sofisticada que la inicial que ahora alcanza cotas de alta repostería, ¿has probado el relleno de trufa? …¡ yo voy a sucumbir a la tentación sin duda!

¿ Y el premio ? Se empezó con habas secas. Quien lo encontraba pasaba a nombrarse “Rey de Reyes”, o “Rey del Haba”. Luego se cambiaron las habas por monedas y actualmente se colocan figuritas de porcelana o cristal. Si te toca a ti, te ponen la corona de Rey de Reyes que suele acompañar al roscón y ya sabes …¡te toca invitar a ti!