Según las tablas del tiempo que dividen nuestra vida en curiosas estadísticas, pasaremos en promedio 10 años de nuestra vida trabajando. Ello significa que una séptima parte de nuestra existencia la dedicaremos a las jornadas laborales. Ya que la inversión de vida es tan grande, lo ideal es que por lo menos lo pasemos bien en el trabajo y poder decir, como algunos afortunados: “hago lo que me gusta y además me pagan“.

¿Cómo debe ser el trabajo que nos divierta? Un grupo de expertos de la Universidad de Zúrich, en Suiza, sugiere que el empleo ideal es aquel en el que podamos poner en práctica nuestras fortalezas individuales y que sea afín a nuestros valores morales y rasgos de carácter como autocontrol, amabilidad y capacidad de trabajar en equipo.

Para llegar a esta conclusión realizaron dos estudios. En el primero encuestaron a 1000 trabajadores sobre sus fortalezas de carácter, la posibilidad que tenían de aplicarlas en su lugar de trabajo y cuál era su sentir en general con su empleo. En el segundo estudio analizaron cómo los voluntarios del primer examen eran percibidos por sus compañeros de trabajo. Los resultados arrojados indicaron que aquellos que podían poner en práctica cuatro o más fortalezas individuales, se mostraba más contentos con su trabajo, más involucrados y sentían que su labor era importante. Además, eran más propensos a identificar su trabajo como una vocación.

Es importante que lo pases bien en tu trabajo incluso por salud física ya que el desgaste laborar podría tener serias repercusiones.