The Notorious B.I.G. es uno de los rapemos más famosos de la historia. Una vida como de película que concluyó con un asesinato que después de más de una década no ha sido esclarecido, contribuyó a la creación de la leyenda pero sin duda fue su espontaneidad, su capacidad de improvisación y su sincronización para mezclar las letras con los beats de la música lo que lo colocaron en la cima del estrellato. ¿Qué era lo que lo hacía tan especial?

Científicos del Instituto Nacional para la sordera y otros desórdenes de la comunicación quisieron investigar qué es lo que pasa en el cerebro de los raperos freestyle cuando están improvisando una canción. Para ello reclutaron a 12 músicos a los que colocaron escáneres cerebrales para medir su actividad al cantar una canción de la que previamente conocían la letra y al improvisar una nueva desde cero encontrando algunas cosas muy interesantes:

  • Al improvisar se registraba una mayor actividad en la corteza frontal, que es el área asociada con la creatividad humana.
  • La actividad cerebral en las zonas responsables de la motivación, el lenguaje, la emoción y las habilidades motoras, también registró un aumento.
  • Se registró una menor actividad en la corteza dorsolateral prefrontal, que es el área encargada del autocontrol y de la auto censura.

Esta “desactivación” que permite a los músicos dejar que fluya la letra sin juzgar o monitorear lo que están haciendo, suponen los responsables del estudio que podría ser el origen de las “musas” o“inspiración creativa” de los procesos artísticos. Al estar relajada la parte consciente, el creador no sabe de dónde está surgiendo la improvisación, pero se deja llevar con ella. Tal vez por ello The Notorious B.I.G. es recordado como el maestro del flow, que curiosamente en castellano significa fluir.

Y tú, ¿cómo experimentas los momentos de creatividad?