¿Alguna vez estudiaste mucho para un examen y al momento de tenerlo enfrente se te olvidó todo? ¿Has preparado una presentación en tu trabajo y cuando comienzas a exponer ¡bum! se te borra la memoria? ¿Querías impresionar a tu chicx con tus conocimientos musicales y no recordaste los títulos de una sola canción? Es probable que padezcas amnesia ansiosa.

La pérdida temporal de la memoria en determinados momentos puede ser una reacción de estrés. Cuando nos encontramos en una situación de tensión, cuesta trabajo recordar información que tenemos almacenada en la memoria, ya que aumenta la producción de corticoides (hormonas que cumplen una función determinante en el sistema nervioso) y los receptores de estas hormonas en el hipocampo se cierran. Además, según concluye una investigación de la Universidad de California, periodos breves de estrés pueden afectar la comunicación entre células cerebrales en las áreas asociadas con el aprendizaje y la memoria.

El estrés es una reacción natural del cuerpo frente a una situación amenazante así que no siempre es malo, sin embargo, cuando se vuelve crónico o no se controla correctamente, puede provocar muchos problemas de salud. Algunos tips para que no te invada el estrés:

  • Aprende a decir NO; no tienes que aceptar todas las propuestas laborales, invitaciones sociales o retos que se presenten. Reflexiona antes de decidir y si no tienes la energía o el tiempo suficientes, lo mejor es declinar la invitación.
  • Programa el despertador 15 minutos más temprano; sacrificarás unos minutos de sueño pero tu día comenzará más tranquilamente. Ese cuarto de hora extra te servirá para arreglarte y preparar tus cosas con más calma.
  • Evita los círculos viciosos; frases como “una copita para relajarme” o “el cigarro me sirve para tranquilizarme”, son comunes (y tienen una parte de cierto), pero a la larga el efecto es perjudicial. Al alcohol desarrollamos tolerancia así que para conseguir el mismo efecto, necesitarás mayor cantidad cada vez. Además, estos estimulantes alteran el sistema nervioso y los síntomas empeorarán a largo plazo.
  • Aprende técnicas de respiración; existen algunas que te ayudarán a relajarte. Además, la respiración profunda ayuda a mejorar la oxigenación del cerebro, lo que hace más eficientes los procesos que ahí se realizan.